Cuando el corazón se queja,
deja escapar,
con cada suspiro interior,
un ramillete de hirviente lava,
difuminando estrellas sobre el blanco lienzo.
Así fueron los versos, que se dejaron entrever sobre los bizarros muros, del salón principal, de la Biblioteca Viva de Al-Andalus. Así, nuestra querida Matilde Cabello, nuestra desinteresada Maestra, nos ofreció unos retazos de sus vida, haciendonos ir y venir, unas veces al mundo cercano de las "circunstancias", como a ese otro mágico de Al-Andalus.
Como no, elogiar a sus compañeros en las letras: Alfredo Jurado, Calixto Torres y José Antonio Fernández, los cuales nos hicieron pasar momentos de notable excelencia.
Buen empiece de curso en los actos de la Biblioteca Viva del Al-Andalus.
Andrés Osado Gracia