50 y crea, un colectivo amante de la literatura

Todo comenzó alrededor de una enorme mesa, envueltos por mil tarros de porcelana. Afuera, un ciprés que no lo es, nos lanzaba miradas de viejo altivo, cargado de leyendas y colmado de misterios.

Era Matilde quien nos relataba, con su voz de melocotón y de sal del puerto, las historias de las ventanas que se abren, de las luces que se encienden, de los pasos que se escuchan, de las siluetas desertadas de la morgue y de los perros que no cruzan la línea transparente, pero aterradora, que parece dividir lo real de lo imaginario.

Con muchas cosas que contar

Nos encontramos por vez primera, con la literatura como telón de fondo y la décima edición de Cosmopoética como coartada, en la vieja Facultad de Filosofía y Letras, el antiguo hospital, la propia Matilde, Andrés, Rosario, Paqui, José Luis, Pilar, Loli, Gregorio y Sonia; sumándose luego Remedios, Paco, Dolores y Encarna.

Nació así el colectivo 50ycrea, un grupo de amigos y amigas que han superado el medio siglo, a los que les une su amor por la literatura y que tienen muchas cosas que contar.

lunes, 6 de junio de 2016

Meditaciones:



Cuando ya el mundo  deplore con su radio de acción  la tensión,
cuando esta vida con la pesadez ya empuje con su diatriba,
cuando este terrenal convencimiento ya nos asalte con el trajín,
elevamos nuestro tesón a una mejor respuesta,
a una razón convincente,
a una extensión de la serena confianza en nosotros mismos.
Qué perdure en todo aquello que nos rodea,
que sea sensible a lo cordial y el buen royo,
a la mejor de las alternativas que nos aliente
y nos transforme el ánimo.
Por donde todo transcurra con una normalidad
que fomente nuestro discurrir,
donde se abra paso el buen pensamiento,
el criterio propio,
la más elemental coyuntura
que nos motive a una realidad sosegada, natural y hermosa.
Abarcamos la  notable existencia
como el devenir más seguro.
Ponderamos la convivencia con la gratitud de levantarnos cada día.
Reflexionamos frente a la vulnerabilidad que nos asedia,
porque en ello nos va el juicio sensato de la inmediatez y la consecución de cuantas consideraciones creemos  más oportunas.
Volvemos cada jornada a empatizar con el prójimo,
a andar una "milla extra" con buena disposición,
a continuar con el axioma que nos depara los músculos relajados,
avanzando hasta donde nos es posible en cada paso.
 
Jose Franciosco García